Este blog está dedicado al relevamiento de la obra completa del arquitecto de origen noruego Alejandro Christophersen perteneciente a una red de blogs patrimoniales que abarcan el período desde 1880 a 1940.

Autor: Fabio Perlin
Contacto:archivoperlin@gmail.com

miércoles, 31 de octubre de 2012

Proyecto para el Palacio del Congreso Nacional (1895) / Medalla Honorífica / NO CONSTRUÍDO

Fotos:SCA


La inauguración de la Avenida de Mayo en 1894, todavía con solares no construídos, fue concebida originalmente como eje principal de unión entre la Casa de Gobierno y el Palacio del Congreso pronto a construírse.Para eso, el 20 de Febrero de 1895 el Senado de la Nación, promotor del certámen, llama a concurso de carácter internacional para la presentación de planos a partir del 15 de Abril y como límite para la entrega el 12 de Octubre de ese mismo año.
La Revista Técnica informa el programa que contemplaba los datos más significativos y obligatorios de las bases.
Los planos debían ser presentados a escala de un centímetro por metro, y la documentación y presupuestos en cuadernos de tapa dura o cartón.Una Comisión de Edificación sería designada por el Poder Ejecutivo actuando como jurado y nombrando a los asesores técnicos.Si el autor del proyecto premiado no fuese encargado para dirigir la obra, recibirá una gratificación además del premio.En caso contrario, la Comisión fijará los honorarios correspondientes.
Ésta será propietaria de los proyectos premiados y podrá tomar de ellos todos los elementos útiles que considere necesario para introducir en la obra a edificarse.
Durante 30 días los trabajos serán exhibidos en el Pabellón Argentino, fueron un total de  de 29 proyectos, de los cuales 24 pertenecían a argentinos residentes, uno de Inglaterra, uno de Francia, dos de Italia y otro de Montevideo.(1)
El arquitecto Enrique Chanourdié, Director de la Revista Técnica, realiza un ácido comentario sobre los trabajos presentados rescatando, a su entender, los más calificados.
"Háse inaugurado el anunciado concurso de la presentación de proyectos para la construcción del Congreso, con un éxito inesperado.Puede decirse que éste es el primer concurso de esta naturaleza celebrado en el país, de verdadera trascendencia.Se han presentado a él 29 distintos proyectos, de los cuales unos quince tienen verdadero mérito; diez dejan bastante que desear y los restantes son meros adefesios que están ahí, en el Pabellón Argentino, desempeñando alguno el rol de un clown agregado por sorpresa en el elenco de una compania dramática.
Entre los primeros, pueden considerarse, a nuestro juicio, los proyectos de los señores: Emilio Mitre-Duparc; Seguí-Avenati; Meano; Maraini-Toledo; A.Frascara; M.A.Turner; U.Courtois-Moreau; Orlando Le Vacher (sic); Taglione Hnos; Rey-Tronchet; E.Vaeza Ocampo-Massue; Christophersen; Lefebre; E.Meyer; Sommaruga-Lavelli. (2)





"El proyecto a  adoptarse debía ser aquel que prometiese resultar el primer monumento arquitectónico de la Capital Argentina y su principal ornamento.
Debíase tener presente, ante todo, la grandiosidad del edificio, su belleza arquitectónica, la majestad del monumento destinado a impresionar la imaginación del forastero, y del argentino y llamado a imprimír en su ánimo el concepto, la altísima idea de potencialidad, de la fortuna, de los altos destinos de la Patria". (3)

El arquitecto Alejandro Christophersen logra con su proyecto individual acceder a una medalla meritoria a su trabajo.Tres décadas después daba su punto de vista del concurso atraves de las páginas de la Revista de Arquitectura de 1926.
"No debemos olvidar que el arte en general y la cultura arquitectónica del país estaban aún en estado embrionario, comparados con el inmenso progreso que se ha hecho en las últimas tres décadas.
En este concurso resaltó ante todo la falta de práctica en asuntos de esta índole, por parte de los organizadores y autores del programa, quienes incurrieron en el grave error de exigir tal cantidad de detalles y dibujos inútiles, que cada uno de nosotros alcanzábamos a cubrir con nuestros proyectos unos 25 metros lineales de pared.
Formaban parte del jurado, entre los entendidos, el Senador Igarzábal, el Diputado Doncel, el ex Intendente Alcobendas y algunos otros capitaneados por Don Carlos Pellegrini, "el hombre de la muñeca", como solían llamarlo.
Este grupo de personas que juzgaban por pálpito, creyeron oprtuno hacerse asesorar por un técnico y solicitaron la opinión de nuestro colega Jacques Dunant, a quien después "no le llevaron el apunte" (declaración del mismo interesado).
Por otra parte una docena de calculistas verificaban cálculos de resistencia y de costo de obra y habiendo sido contratados "ad hoc" y por día, prolongaban al infinito su trabajo, recargando el gasto del ya castigado tesoro público, que más tarde fue definitivamente puesto a saqueo durante la costosa construcción del inconcluso "Palacio de Oro".
Hay que tener carácter deportivo para tomar parte en estas lides de carácter artístico, en las cuales debemos demostrar las mismas condiciones que el esgrimista correcto que tira en un asalto.
Si vencidos por el último botonazo, cuyo escozor sentimos en el pecho, recordamos haber acusado localmente y a tiempo el "touché" reglamentario, bajemos satisfechos de la peana....... y preparémonos con nuevos bríos para el desquite". (4)



El ganador del primer premio, Vittorio Meano, nacido en el Piamonte, Italia, en 1860, llega a Buenos Aires a los 24 años convocado por el arquitecto Francisco Tamburini, al que sucedió en las obras del Teatro Colón.
El 1º de Julio de 1904, Meano muere asesinado.
Las obras son continuadas bajo la dirección de Carlos Massini y son inauguradas dos años después sin haberse terminado.
Fue ganador post mortem del Concurso Internacional de Anteproyectos del Palacio Legislativo de Montevideo de 1903.


Datos extraídos de:
Rolando Schere
Concursos 1825-2006
S.C.A 2008.

(1) Revista Técnica Nº1-1895-
(2) Revista Técnica Nº6-Septiembre 1895-
(3) Revista de Arquitectura Nº3 y 4-Junio de 1904
(4) Revista de Arquitectura Nº62-1926-
A.Christophersen."Un concurso de hace 30 años"