
Residencia de Alberto Williams (1910)
La historia familiar de esta rama de los Williams en Buenos Aire comienza con Benjamín Williams, nacido en Exeter, Inglaterra, en 1791.
Llegado aquí a los treinta años de edad, trabaja como comerciante y se casa en 1827 con Fanny Blackett, también inglesa, con la cual tendría cuatro hijos: Jorge Orlando Félix, Benjamín y Carlos, la única mujer Victoria Ana, murió siendo niña.
Justamente el primogénito, Jorge Orlando, contrae matrimonio a los 25 años con Eloísa Gabriela Alcorta Palacio, hija del compositor y poeta, Amancio Alcorta, quien junto a Pedro Esnaola y Juan B. Alberdi, fueron los primeros cultores de la música en nuestro país.
El quinto hijo de este matrimonio, Alberto Williams Alcorta, seguiría los pasos de su abuelo materno.
Seguramente esta residencia proyectada por Alejandro Christophersen, sea el pedido expreso que le hiciera Alberto Williams con motivo de su casamiento y posterior vivienda familiar.
Uno de sus hijos el distinguído arquitecto Amancio Williams, tras la muerte de sus padres siguió viviendo allí con su propia familia.
Así la describe:
¨Esta es la casa en que nací, la casa en que vivieron mis padres, la casa en que actualmente vivo con mi familia, la casa en la que, en un pabellon separado, tengo mi taller de arquitectura. Con su ambiente digno y sedante, con sus espacios interiores de proporciones armoniosas, esta casa puede haber influido en mi inclinacion hacia la arquitectura. Vivo en ella no solo por lo linda que es si no porque me encanta la continuidad, porque creo en la magia de las cosas largamente vividas, el piano en que mi padre tocaba sus obras, la gran biblioteca, los mil detalles debidos al gusto y cuidado de mi madre, los arboles que ayude a plantar y vi crecer.¨
El barrio de Belgrano desde siempre fue una zona residencial plagada de palacetes y casonas elegantes, generalmente circundadas por una gran extensión de terreno que formaban sus jardínes privados.
Con el advenimiento de los nuevos ricos muchas de éstas maravillosas construcciones le fueron dando paso, silenciosamente, a las interminables mega torres edificadas en esos solares.
La casona proyectada por Christophersen para Alberto Williams no escapó a esa modalidad dándole certificado de defunción.
Probablemente aún en los primeros años de la década de 1990 todavía estaría en pie.

Ver vida y obra de Alberto Williams en:
http://www.cruzadadelrosario.org.ar/revista/0808/williams.htm
http://www.cruzadadelrosario.org.ar/revista/0808/williams.htm
